martes, 6 de septiembre de 2011

¿IMAGINARIOS COLECTIVOS?

¿Usted se ha imaginado alguna vez si se ganara la lotería? O de pronto se ha imaginado en los "zapatos" de Paris Hilton, y no es porque tenga miles de pares de zapatos... No. ¡Ya sé!, usted si ha tenido que pensar que pasaría si lo recogiera una limusina y lo llevara en la mañana a un día de Spa, luego a comprar ropa, después a comer en los mejores restaurantes de la ciudad, sí, lo ha pensado, no se mienta y eso no indica nada de dónde se encuentre o dónde haya nacido, puede ser, Londres, Roma, Milan o Tarapoto en Perú. Se encuentre donde se encuentre, usted no me puede decir que no lo ha imaginado.

Y es que la vida es así, si usted tiene un solo "Blue jean" sería un escándalo, si no sale perfectamente maquillada o peinado es la catástrofe mundial, o si no tiene el último teléfono no está en el nivel, ¡hay niveles! dicen por ahí. ¡Ah! y que no me diga alguno que no se deja llevar por el consumismo porque no creo, todos y cuando digo todos es TODOS tenemos la necesidad de llamar la atención, de tener nuestros quince minutos de fama en MTV o por lo menos en Quién quiere ser millonario.

Sin embargo me pregunto cuál es la visión del mundo que tenemos, qué nos está determinando y si hay alguna manera de evitar esos pensamientos, porque según algunos teóricos hay líderes de opinión, otros dicen que los medios nos controlan. Yo lo que creo es que tenemos que utilizar las técnicas relajantes del Spa. Spa la misa que tenemos que ir, Spa los grupos de oración que tenemos que vivir... Spa el servicio que tenemos que estar listos... Tantas ganas de quedarse quietos, de no hacer lo que nos toca, de vivir creyendo en sueños sin luchar la vida.

Nuestro Dios es uno que murió y resucitó para hacernos libres y vivimos esclavos del mundo, nos hizo libres y somos felices siendo esclavos de lo material o incluso de ideologías que no llevan a ninguna parte, qué de bueno estamos haciendo, cómo estamos construyendo el mundo, qué queremos hacer de nuestro servicio.
Hay que donarse; quién dijo que la felicidad era tenerlo todo, la felicidad jamás será un punto al cual llegar, la felicidad es un camino que recorrer y en el camino hay piedras, hay dudas, temores, lugares de oscuridad, pero también hay triunfos, éxitos, oasis que nos encontramos. A veces queremos tenerlo todo sin reconocer que se volvería una rutina...

Y tú dime ¿Cuál es tu Spa? ¿Qué vas a hacer a partir de ahora?, ¿Cómo vas a ver el mundo a partir de hoy?

Miremos el mundo con los ojos de Cristo, así ser diferente implique pensar para actuar...

¡Alabado sea Jesucristo!