La Palabra de Dios es muy clara:
Y como hay un tiempo para todo cuanto existe, ahora es tiempo de ser pacíficos, de pensar en las cosas buenas de la vida, en disfrutar de la paz, es el tiempo de vivir en la tranquilidad, de poder compartir en familia sin pensar en el peligro que significa salir a la calle.
Pero como dice el dicho: Una golondrina no hace verano, una frase bien conocida en nuestra cultura. Es necesario que todos tomemos arte y parte en este asunto; y eso no se consigue solo con la marcha que realizamos hoy 6 de diciembre en el día, (aunque es importante manifestarse públicamente) porque como suele suceder es noticia del diario, pero al mes o incluso a la semana se nos olvida el motivo de la marcha. Somos un pueblo sin memoria, con el que pueden hacer lo que quieran porque simplemente no conoce de lo que se está hablando.
¿Usted se queja de sus gobernantes?, pues el pueblo tiene los gobernantes que se merece y sabe por qué, pues porque no pone un poco de empeño en el aprender, todos quieren dejar en el otro la responsabilidad, pero quieren participar del resultado.
Es hora de cambiar el mundo, su mundo. No se esfuerce por hacer del mundo un lugar mejor, no se mate pensando en cuáles son los cambios que su país necesita, no piense que su ciudad puede ser más pacífica si cambian el alcalde o alguna de las políticas, ni siquiera piense en qué puede hacer en su barrio para que no haya tanta basura en la calle; no piense en nada de esto si usted no está dispuesto a renunciar a lo que es para dárselo al otro, a renunciar a sus intereses por los de la comunidad, a ser una luz encendida en su hogar, a ser testimonio de vida con los primeros, con los más cercanos, a desgastarse, a entregar la vida de verdad en las cosas pequeñas, Si soy fiel en lo poco, Él me confiará más.

Nos pasamos la vida pensando en cómo hacer de el mundo un lugar mas habitable, pero jamás pensamos en que el primero debe pensar diferente soy yo.Yo soy el que debe dar el primer paso, yo doy el que debo sonreir más, yo soy el que debo hablar menos de mi compañero de trabajo que me mortifica todo el tiempo la vida, yo soy el debo amar más a mi mamá dándole al llegar en la noche un enorme beso, yo soy el cambio, yo soy la solución: Y LO SOY AHORA.
¡ALABADO SEA JESUCRISTO!



















